Del Libro a la Pantalla

“Hay más emoción, realismo, intriga, violencia e interés en una novela de amor que en la mayoría de las películas de suspense.”

ALFRED HITCHCOCK

De Clásicos y Best-seller

Por Gretchen García

Las relaciones entre la literatura y el cine son muy estrechas. Las mismas están orientadas en concreto, a la adaptación de obras literarias en la pantalla grande. En tanto el cine nace como innovación tecnológica se nutre de fórmulas teatrales y literarias para alcanzar un estatus de arte.

Es muy fácil nutrirse de ideas a partir de la literatura. Desde los propios inicios, 1896, el cine ha encontrado un aliado fundamental en la literatura. No solo facilita tramas para sus producciones, sino que hace posible llegar su patrimonio a las masas populares.


¿Cine de adolescentes o cine para adolescentes?

Por Katheryn de Armas

La literatura juvenil romántica se ha convertido en uno de los booms mediáticos más exitosos de los últimos tiempos. Las adaptaciones cinematográficas de cintas como El diario de la princesa (2001) o Crepúsculo (2008) han dado lugar a un nuevo universo visual que construye su propia imagen de lo que ser adolescente representa.


La doncella

Por Msc. Claudia Hernández Novo

En el año 2016, Park Chan Wook —uno de los grandes directores asiáticos del cine contemporáneo— conmueve a los espectadores de todo el mundo con un largometraje de ficción conocido en los países de habla hispana como La doncella. Si bien, la traducción del título es bastante acertada, resulta inexacta.


De vuelta al ataúd

Por Gretchen García

La llegada del XXI trae consigo una buena carga de literatura romántica vampírica, que lleva la influencia de la década del 90, especialemnte de Buffy… Siendo los primeros tres lustros el boom de los bestsellers de este subgénero. Destacando autoras como Poppy Z. Brite, Stephenie Meyer, Charlanes Harris, L. J. Smith, Richelle Mead, Christine Feehan, etc.En esta generación, la novela de temática vampírica está acompañada de una fuerte carga erótica y el tema de la inmortalidad deviene en ser la inmortalización de la belleza eterna y el felices para siempre. De ahí que la representación más usual es la relación Vampiro (él)/Humana (ella).


Estereotipos en el cine romántico ¿Qué tanto nos afecta?

Por Luis Daniel Ferrer Salgado

Antes de empezar debo aclarar que mi criterio no va ligado a un odio o mala intención hacia las películas románticas, sobre todo si estas son adaptaciones de obras literarias. Para nada, a mí me encantan, las disfruto y hasta me emocionan, sin que por eso se vulnere mi heterosexualidad.


El duque y yo

Por Katheryn de Armas

Soy de las lectoras exigentes, que juzgan con dureza las adaptaciones de los libros que consumo, pero lo cierto es que la serie de Netflix me dejó una sensación similar a la que sentí al terminar “El duque y yo”, pese a las claras diferencias. Shonda Rhimes logró captar la esencia de los personajes y sus relaciones, con quizás la notable excepción de Eloise (Claudia Jessie), mucho más tosca que su contraparte literaria.


Una taquilla en el armario. Orgullo y Prejuicio en el cine gay

Por Gretchen García

El despertar sexual y, por extensión, la importancia del primer amor son dos elementos esenciales en este relato. La naturalidad de la que hace gala no solo pretende crear una visión idealizada del primer amor sino que poco importa que ambos protagonistas sean hombres.

Romances de fantasía. El amor no siempre es puro.

Por: Katheryn de Armas

Es que el amor no está circunscrito a las relaciones puras o socialmente permitidas. Las relaciones inter especies, como Tyler (Michael Trevino) y Caroline (Candice Accola) en Diario de un vampiro son una metáfora de estigmas aún existentes referentes a las relaciones interraciales o entre miembros de distintas religiones. A la larga, la fantasía otorga a los creadores una mayor libertad de acción. Todo está permitido, si al final, son criaturas de ficción. ¿Qué importa que unos hermanos estén juntos, si la ciudad puede ser destruida por un dragón gigante?

Tokio blue y la melodía incompleta.

Por: Gretchen García

Todo se basa en colocar el sexo y el suicido como única respuesta a la incertidumbre de existir. La esencia de la novela se pierde en una película sumamente cargada de escenas sin sentido con obvios textos directamente tomados de la novela.

50 Sombras de Crepúsculo

Por: Katheryn de Armas

Los paralelismos entre ambas películas son evidentes. Su personaje femenino principal es el primero que salta a la vista. Bella y Anastasia presentan muchas similitudes, tanto físicas como psicológicas. Edward y Christian tienen diferencias mucho más marcadas y obvias, siendo la principal, por divertido que pueda sonar, la postura respecto al sexo. Tiene sentido, demográficamente hablando, los públicos son diferentes Crepúsculo está pensado para un público adolescente, en el sentido más literal de la palabra, mientras que 50 Sombras funciona para un público con mayor madurez, no que eso evite el acceso de jóvenes a las salas de cine.