Loki: Entre mentiras y engaños.


Por: Katheryn de Armas


¿Conoces la vieja historia de Thor, Loki, Odín y el Ragnarok? Pues olvídala, en Thor: Ragnarok, Marvel hace de las suyas y la reescribe a su antojo. Cargada del humor representativo de Taika Waititi, director de la misma, en ella vemos la destrucción de Asgard a manos de su mayor héroe.


Sin embargo, evitemos las comparaciones mitológicas e incluso, el regodeo extenso en Thor (Chris Hemsworth). En su lugar, centremos la atención en Loki (Tom Hiddleston), el Dios del Engaño y, de cierto modo, el culpable original. Olvidemos las pobres dotes como padre de Odín (Anthony Hopkins), no solo con su hijo adoptado, sino también con su única hija (Cate Blanchett). Tengámoslo como una excusa para construir como comedia, que realmente, esconde la evolución de uno de sus personajes.


No se trata de Thor, elección obvia, sino de Loki. A mitad de camino entre villano y héroe, sin llegar a la categoría de antihéroe, el Dios del Engaño tiene tanto seguidores como detractores entre los fans de Marvel.


Presentado como el villano desde los inicios, Loki ha cumplido varios roles dentro del MCU (Universo Cinematográfico de Marvel): hermano celoso, villano principal, herramienta de los planes de Thor, apoyo humorístico e incluso el héroe desinteresado.

Bien sabido es, por los amantes del cine y la literatura, que cada personaje tiene tres planos de construcción: físico, psicológico y sociológico. En cuestiones dramatúrgicas, Marvel no propone grandes innovaciones pero hay que admitir que, algunos de sus personajes están bien construidos. Loki es uno de ellos.


Tom Hiddleston te atrapa y envuelve en sus redes de engaños y mentiras, del mismo modo que Loki lo hace al otro lado de la pantalla. El actor se adecua a las características del personaje ideado por Stan Lee y se adueña de las manías y maneras del mismo.

Fotograma de Avengers


Engañoso, traicionero, cruel incluso, son adjetivos que lo describen a la perfección. Si hay una cosa clara en el MCU, conocida por sus rejuegos es: nunca confíes en Loki. Y, sin embargo, al final, Loki logra redimirse, o eso parece.


Ahora, ¿quién seria tan loco como para confiar en Loki con su historial? La respuesta no debería sorprender: su hermano. Si es por la relación filial o por un sexto sentido, queda como duda para el espectador, que prefiere creer que, a la larga, la familia es para siempre. Eso no significa que Thor sea ajeno a las manipulaciones y traiciones de Loki, o que no se prepare para ellas, sino que es más bien una esperanza de redención.


Loki parece solo pensar en él y, la única persona de la que hay certeza que amó, su madre, Frigga (Rene Russo). Son las acciones de Loki, al desterrar a Odín a la Tierra, las que sientan las bases para el Ragnarok en Asgard. Es el culpable indirecto de la destrucción de su mundo. Por el contrario, Thor, el eterno risueño y confiado, aquel que le diese eternas oportunidades, incluso y cuando el final era claro, termina asumiendo una responsabilidad que a la larga termina siendo demasiada.


Nombrado rey de Asgard, o al menos de su gente, Thor también creció, aunque sin perder esa chispa juvenil que lo caracteriza. Atrás quedó aquel joven que veía en la batalla sangrienta como la única solución. Con sus compinches muriendo en la batalla contra Hela, Thor se ve rodeado de un nuevo grupo, al que se incorporan, brevemente, su hermano y Hulk (Mark Ruffalo) y con Valquiria (Tessa Thompson) como nueva figura femenina. La fórmula de cuatro amigos en la que solo hay una mujer, es usada nuevamente, esta vez, con una mejor química entre los actores.


Las acciones de Thanos, villano principal de la saga del infinito, en Avengers: Infinity War supondrán un duro golpe para los asgardianos. Loki es definitivamente asesinado frente a Thor, quien pierde a la única familia que le quedaba. El chasquido arrasa con una parte de ellos, como pasa en el resto del universo y Thor, como el resto de los sobrevivientes sobrelleva el trauma como puede. El alcohol y la comida chatarra se convierten en el centro de su vida, ya sin objetivos y con la gran misión fallida.

Fotograma


Loki y Thor representan dos caras de la misma moneda. Criados juntos, refuerzan la idea de que la biología y la genética juegan un papel fundamental en la personalidad de cada cual.
Loki es todo aquello que odiamos: traicionero, cobarde, calculador; parece creado para ser detestado, sin embargo, lo entendemos. Supera en inteligencia a su hermano y pese a ello, no es el heredero del reino, el ser adoptado parece ser la causa principal para que Odín lo aleje del trono. Una duda surge la desconfianza del Padre de Todos ¿estaba justificada o sus acciones llevaron a Loki a convertirse en lo que fue?


Thor, por el contrario, es aquello que causa admiración y respeto. Un joven soldado, atlético, que ve por su gente y que está preparado desde su nacimiento como heredero de un trono, que esconde más secretos y sangre de la que cualquiera hubiese imaginado.


Thor es admirado, Loki es odiado. Thor es alabado, Loki, rechazado. Para Odín, solo uno de sus hijos existe, Frigga no hace distinciones entre ellos. ¿Estaban mal las acciones de Loki? Se entra entonces en un debate filosófico y moral, donde el centro es una de las preguntas más frecuentes de la humanidad. ¿El fin justifica los medios? ¿Estuvieron las acciones de Loki justificadas o sus circunstancias no son suficiente motivo? En esta misma base se sustenta la decisión de Thor de provocar ellos mismos el Ragnarok y con ello la destrucción del planeta, en aras de salvar a sus habitantes. Quizás esté sobre leyendo, pero, considerando nuestra realidad ambiental, una duda surge, ¿acaso están diciendo que ese será nuestro futuro como raza? (recordar que, pese a la ficción que nos rodea y los avances de la aeronáutica espacial, aun no tenemos otro espacio de refugio).


Si se elimina la fantasía, tenemos las consecuencias de la guerra, ya no solo en aquellos que lucharon en el frente de batalla (como Valquiria y su culpa por sobrevivir a sus hermanas caídas) sino también en la población civil, que se ve desplazada del hogar.


Las relaciones fraterno-filiales son la base sobre la que Thor (como trilogía) se construye. Los celos, las luchas, los juegos, la perdida de los padres y la lealtad mantienen a ambos personajes convergiendo alrededor de un mismo circulo.

Fotograma tomado de internet


Thor no contiene los secretos del universo, ni es la mejor de las películas, mas encontró una fórmula para el éxito. Es el balance justo entre comedia, drama y acción, sin olvidar, claro está, los grandilocuentes efectos especiales que caracterizan a Marvel Studios.

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