Hades al descubierto. Sobre la representación de Hades en el cine hollywoodense

Por Gretchen García

De todos los dioses griegos, el más malinterpretado es, sin lugar a dudas, Hades. Como dios y gobernador del inframundo griego, estaba asociado a la muerte y el castigo de las almas. Por tanto, su representación en las artes plásticas fue muy escasa y casi siempre asociada al secuestro de su sobrina. Afortunadamente la llegada del cine permitió ir más allá de su icónico rapto; pero, sigió sometido al papel de villano. 

A diferencia del resto de los divinos, Hades es, quizás, el personaje mitológico con el que más libertades creativas se toma. Parte de ello se debe a un proceso transcultural donde la imagen iconográfica del dios evoluciona, trasmuta y se entremezclan con otras figuras similares en su significado, pero de mayor impronta cultural; como por ejemplo, Satanás.

Las antiguas creencia sobre el Más Allá no eran, corrección, no son recibidas con los brazos abiertos. Y Hades era básicamente el que no debe ser nombrado, por temor a la mala suerte que podía recaer en quien se atreviese a citarlo.  Los mitos griegos daban a entender que en su reino las almas pasaban por pruebas sádicas y castigos para definir su destino.  El Hades, y específicamente, el Tártaro, eran lugares de punición, en tanto, su regente ere el responsable de juzgar esas almas.

Y… ¿a quién les recuerda? Exacto… Lucifer.

La mente del hombre, incluso después de décadas de evolución en su pensamiento sociocultural sigue cayendo una y otra vez en estigmas y arquetipos tradicionales. Todos tememos la muerte y nadie la desea. Por tanto, es muy fácil asociar la misma con el mal y aquel que carga con su responsabilidad es, por definición, un villano.

No es fortuito que casi la totalidad de las creaciones cinematográficas y televisivas centradas en mitos greco-romanos, animadas o no, asuman a Hades como el villano. Entre tanto, sus dos hermanos Zeus y Poseidón no solo, encajarían perfectamente en una portada de revista como sex symbols, sino que encarnan los valores ideales de la masculinidad tradicional.

Fotograma de Hércules (1997)

Si repasamos los mitos clásicos, es difícil pasar por desapercibido las promiscuidades sexuales y capturas de doncellas de Zeus y Poseidón, así como, sus votos sagrados a sus esposas, su amor paternal, sus intervenciones en los asuntos humanos y sus caracteres benevolentes. Zeus estaba lejos de ser el regente responsable y la figura políticamente correcta, que supuestamente requería ser un divino de su posición. Por su parte, Poseidón, con su «paciencia infinita», digna de admirar, se dedicaba a hundir barcos y desposar a ninfas para concebir monstruos.

Ahora bien, Hades, comparado con sus hermanos, tiene un historial bastante tranquilo. Solo… un pequeño secuestro y que contó con el permiso de Zeus. Esta historia en particular es su elemento artístico mas distintivo, ya que es uno de los mitos más representados en pintura y, sobre todo en escultura. En efecto, El Rapto de Perséfone posee un gran poder emocional. Hay que tener en cuenta que el secuestro de una doncella inocente es un tema sumamente reiterado en los mitos, supongo que era un fetiche del hombre griego; pero, la impronta emotiva recae en el dolor materno y el sacrificio de Deméter. Además, por supuesto, para los griegos justificaba el porqué de los cambios de estaciones.

No lo negamos, secuestrar a tu sobrina, darle de comer una fruta del infierno para que esté obligada a volver una y otra vez y forzarla en matrimonio va más allá de cualquier moral humana. Pero, reitero, comparado con sus hermanos, Hades sigue con un historial bastante decente y limpio.

En el cine y la TV el secuestro casi nunca es representado ya que lo asumen como parte del pasado del dios. Hades es el antagonista que intenta destruir y arrebatar el Olimpo a su hermano y, ya de paso, dominar el mundo. Lo normal en cualquier villano que se respete.

No ayuda que en los últimos años el cine, la internet, las redes y los videojuegos -la cultura popular- crean, a su antojo, su propia versión mitológica de Hades. De modo que la imagen del dios del Inframundo sigue transmutando a lo largo de los años; sin encajar nunca en el perfil real del Hades griego. De ahí que tenemos desde un Hades satanizado hasta una versión cutre de una vieja estrella del rock.

Es gracioso porque toda estas cualidades y ambiciones en realidad estaban asociadas a dos dioses: Apolo y Poseidón. Eran estos divinos quienes trazaban planes contra el regente, competían entre sí y anhelaban el trono olímpico. De ahí que la primera versión cinematográfica de Furia de Titanes el antagonista es Poseidón. Es de esperar cuando la criatura mitológica más importante contra la que lucha el héroe es, a los efectos, marina (Kraken). Pero en la segunda cinta no bastó con pasarle la villanía a Hades, un dios que nada tiene que ver con el mar sino que el monstruo en cuestión nace de sus entrañas. ¿El problema? Los textos antiguos en torno a la mitología griega hablan sobre la incapacidad de Hades no solo de tener hijos sino también de crear monstruos o cualquier criatura. Lo que tiene sentido si es el dios de los muertos. 

Es importante tener en cuenta que el Hades, como inframundo, juega un papel importante a la hora de moldear la imagen del dios mayor. Desafortunadamente los estereotipos iconográficos que han funcionado desde los tiempos más arcaicos aún se mantienen vigente. Desde los grandes clásicos como La Odisea (1987) es representado como un submundo rodeado de fuego. Uno se pregunta ¿de dónde saldrá tal inspiración?

Como era de esperar, el cristianismo es el mayor culpable de esta disyuntiva. La similitud simbólica, quizás, y la importancia de la religión ha influido y, por ende, tergiversa el mito griego.  Parte de esta inspiración viene de las ilustraciones de Gustave Doré del Inferno de Dante. Así en Furia de Titanes, Caronte es mostrado como un esqueleto; en Maciste all’inferno (1925) de Guido Brignone aparece un infierno de esqueletos, dragones, y demonios con personajes mitológicos. De esta forma la fusión cristianismo/Mito griego, son la catarsis perfecta para el cine peplum del siglo XX.

Por supuesto no dejaron de existir las excepciones como L’Odissea (1968), un telefilm de Franco Rossi, rodado completamente en estudio. Rossi logró crear una atmósfera a base de colores grises, negros y azul oscuro. Tampoco olvidemos tampoco la versión animada del 1997, pero este análisis quedara mas adelante.

El siglo XXI, supuestamente traía una mentalidad más abierta en cuanto representación iconográfica o ruptura de estereotipos. Si bien, es cierto que los filmes más distintivos del género optaron por la visualidad de un lugar sin las llamas infernales de Dante, no fueron tampoco respetuosos con el mito tradicional. Películas como Furia de Titanes (2010) optaron por las sombras y, otras como Percy Jackson representaron algún tipo de infierno sacado de los video juegos.

Para ser concretos el reino Hades es un lugar sumamente amplio y lleno de piedras preciosas y minerales. Su elemento más distintivo era la presencia de 5 ríos: Aqueronte (el río del dolor), el Cocito ( los lamentos), el Flegetonte (fuego), Lete (olvido) y Estigia (odio). De ellos los más importante eran Aqueron, por donde navegaba Caronte con las alamas y el Estigia que formaba la frontera entre los mundos superior e inferior. Además, están los dos lagos: el de Lete, a donde las almas comunes acudían para borrar todos sus recuerdos, y el de Mnemósine (‘memoria’).  Hades y Perséfone se sentaban como jueces del Inframundo junto Minos, Radamantis y Éaco. Y definían para cada alma uno de los tres caminos: Los Campos de Asfódelos, un equivalente al purgatorio, el Tártaro, para las almas corruptas o al Elíseo, la Islas de los Bienaventurados.

Obviamente el cine, por simple cliché se centró en el Tártaro. Hasta el momento ninguna película se ha acercado a la verdadera representación del Hades. Mas allá de la inspiración Dante-cristiana, la cuestión radica en la desinformación. La totalidad de estas películas asumen que el Tártaro es el inframundo griego. Muy lejos de serlo el Tártaro, es solo una región, muy profunda del Hades. De hecho, es una zona que está gobernada por un dios primordial que lleva el nombre del espacio en cuestión. Al ser un lugar profundo, es oscuro, húmedo, frío y lúgubre; pero que lo caracteriza no por tonalidades grises o sombras sino por la oscuridad absoluta.

Entrando en la cuestión, Hades es un dios sumamente altruista según los relatos y fabulas grecorromanas. Según Homero era un dios que no se inmiscuida en las guerras y los asuntos humanos, e incluso en los conflictos divinos mantenía una posición muy neutral y pasiva. Teniendo en cuenta que reinaba sobre el plano de las almas y los muertos es de entender que su papel era mantener un relativo equilibrio. Vale, era cruel con quien intentaba burlar la muerte o arrebatar un alma, pero en general lo caracterizaban como un dios paciente y firme. 

Entretanto nos enfrentamos a una versión de Ralph Fiennes como el villano principal de Furia de Titanes. Omitiendo los malos efectos especiales, la imagen de Hades terminó apreciándose como una mezcla de Lord Voldermont con un dementor. Además de la típica línea de dios vengativo, que busca arrebatar el Olimpo y destronar a Zeus a través de criaturas terroríficas. ¿No les parece conocida la trama?

Fotograma de Furia de Titanes (2012)

Por si fuera poco, ni siquiera es de las peores representaciones cinéfilas. Bajo ese fundamento menciono los personajes de dos versiones animadas de Wonder Woman. En ella encontramos dos Hades completamente diferente, como si de dos universos distintos se tratase. Por un lado, tenemos una versión were-wolf satanizado y por el otro un dios obeso rodeado de llamas infernales que más que un regente del inframundo parecía una versión de Dionisio.

Ni que decir del Hades en las adaptaciones cinematográficas de Percy Jackson. No solo distaban mucho del personaje de Rick Riordan, sino que retratan un dios viviendo en la sombra de una gloria pasada, frustrado y en medio de un fallido matrimonio forzado. Su transformación en un monstruo titánico tampoco ayuda mucho a construir una imagen correcta como tampoco el giro libre argumental que le asigna la película de, una vez más,  representarlo como dios amargado que sueña con arrebatar el poder a Zeus.

Fotograma de Percy Jackson y el ladrón del rayo ()

Llegando al colofón de este análisis tenemos nuestra representación favorita: la versión animada de Disney del año 1997, con la interpretación vocal de James Wood. En esta ocasión su representación es con toda intensión para fines humorísticos, desde su imagen hermafrodita hasta su fuego en su cabeza, que trasmuta según sus emociones.  Todos sabemos que Hades es tan malvado como divertido y por ello nos atrae su personaje, convirtiéndolo en el favorito de la cinta animada. Por supuesto retoma el cliché de destronar a su hermano y gobernar el Olimpo. Pero su particularidad y agrado radica en que es fácil simpatizar con él porque es un personaje sarcástico y gracioso.

La representación de Hades, ya sea como personaje, lugar o idea, sigue tomando prestado referentes más occidentalizados como el cristianismo con los trasfondos satánicos o con elementos que nunca estuvieron en los mitos griegos y que la cultura popular inventa en el devenir de los años.

Hasta el momento no tenemos un referente fiel del personaje relatado en la religión griega. Por supuesto existen representaciones en productos televisivos, videojuegos y la literatura. Increíblemente, estas sagas en cuestión, en su mayor parte novelas ligeras eróticas, poseen un acercamiento bastante decente a la verdadera imagen de Hades en comparación al cine y la TV, y uno se pregunta por qué.

Un comentario en “Hades al descubierto. Sobre la representación de Hades en el cine hollywoodense

  1. Hola quería comentar que en realidad Hades no solo era dueño del tártaro sino también de los campos Elíseos (que es el equivalente al cielo judeocristiano) por otro lado si conoces el antiguo programa de La Sexta Se lo que Hicisteis algunas historias afirman que Perséfone se marcó un Esmirriao dado que era costumbre en la Grecia clásica que el marido «secuestrara» a la mujer. Hades tanto en el cine como en la mayoría de animes es representado como un «Lucifer» o «Satanás» pero su papel mitológico sería más equivalente a San Pedro dado que Hades no era solo dios del inframundo sino también de los jueces dado que en mitología griega es el juez definitivo. También (esto aparece en el videojuego de Zeus: Señor del Olimpo) Hades es dios de todos los minerales subterráneos eso incluye piedras preciosas, metales,…

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