El duque y yo

Por: Katheryn de Armas

Portadas de los libros y la serie

No aspiro a regodearme en la elección del cast, aunque hablaré de ello en algún punto, sino que me gustaría centrar mi análisis en las relaciones entre los personajes, más allá del plano romántico. Pudiese decir, sin lugar a dudas, que la relación entre Penélope (Nicola Coughlan) y Colin (Luke Newton) incipiente y pincelada en la serie, es mi favorita.

Los actores, que establecen un contraste visual, entre la perfección de Colin y la apariencia de Penélope, siempre afeada por los “colores familiares” como su madre llama a los estridentes vestidos que hace que ella y sus hermanas porten; despiertan el interés del público que no ha leído los libros y espera saber que pasará con ellos.

Fotograma de Bridgerton (2020)


Es Penélope quizás, en mi conocimiento de su rol real en los libros, mi personaje favorito, su amistad con Eloise, incondicional y llena de bromas y malentendidos por el desconocimiento y protección de ambas madres resulta un toque refrescante en el medio del romance/no romance de Simón (Regé-Jean Page) y Daphne (Phoebe Dynevor). Su actitud para con su prima, Marina Thompson (Ruby Barker), personaje menor en los libros, habla de su carácter y bondad innata. En resumen, a simple vista, Penélope es de los personajes más puros y mejor interpretados.

Pero el foco de atención de la historia no cae en ella, sino en Daphne y Simón. Daphne, la mayor de las hijas Bridgerton, la joya de la temporada, que desea un amor y una familia como la de sus padres; y Simón, el duque que quiere poner fin a su estirpe como parte de una venganza contra su muerto padre. La historia transcurre mientras ambos realizan un extraño cortejo, que entremezcla elementos eróticos en danzas y salidas a pasear. La química de los actores explota en pantalla y llega al espectador que, como Daphne, se queda deseando más.

Es esta relación imposible alrededor de la que se entretejen el resto de la trama. Daphne y sus hermanos, sobre todo Anthony (Jonathan Bailey), quien, como el mayor, tiene el rol de cuidarla y alejarla y de aquellos pretendientes “incorrectos”, entre los cuales el duque encabeza la lista. Precisamente, es su amistad lo que le permite saber de las grandes diferencias entre los planes de vida de uno y otro. Aunque la serie suaviza mucho los intentos de concepción de Daphne, volviéndolo más “family friendly”, lo cierto es que en el libro hay una escena de dudoso consentimiento en el plano sexual, algo fuerte para ser mostrado en pantalla.

Mientras su hermano se opone al romance con todas sus fuerzas, Lady Bridgerton (Ruth Gemmell) y Lady Danbury (Adjoa Andoh), madrina del duque, potencian el mismo, una, guiada por casar a su hija con el mejor postor y la otra, intentando evitar toda una vida de soledad. La reina (Golda Rosheuvel), personaje original, se une de cierta manera a los planes, en su afán de no estar equivocada con la elección de la joya de la temporada.

Son muchos los personajes que gravitan en Bridgerton y muchas las relaciones que pueblan la pantalla, Anthony y su querida, Sienna (Sabrina Barlett) y los flashes homoafectivos de la relación entre Benedict (Luke Thompson) y el pintor Henry Granville (Julian Ovenden). Lo cierto es que, al menos en esta primera temporada, ambos son detalles menores e influyen poco en la trama.

Las relaciones mostradas en pantalla traducen el modo de vida de una sociedad cerrada, donde las apariencias lo son todo. Poco importa que la realeza y nobleza sea negra, el matrimonio del rey lo justifica y permite su presencia, eso sí, manteniendo las mismas normas que sus pares blancos. Porque la diferencia no viene dada por la piel, sino por el estatus y el comportamiento.

La belleza es un punto decisivo también, sobre todo en el caso de las mujeres, pero puede ser obviada en detrimento de una buena dote. El miedo al escandalo vuelve a las jóvenes casaderas temerosas hasta de su sombra y en este escenario, el carácter de Daphne destaca y se impone. Una Daphne que no permitirá un matrimonio sin amor y que es capaz de luchar hasta las últimas por lo que quiere y lo que cree.

Fotograma de Bridgerton

Varias son las interrogantes que me surgen con esta primera temporada para las posteriores, ¿seguirá Penélope siendo Lady Whistledown? ¿la eternamente negada al matrimonio Eloise contraerá nupcias para después enviudar? ¿Anthony se casará con Sienna en la segunda temporada o conocerá a su pareja de los libros? ¿tendrá Benedict una relación con el pintor? Todas buenas preguntas. Y al final, yo solo espero, sin importar las soluciones empleadas o los cambios que hagan que, justo como la primera temporada, los guionistas sean capaces de mantener la esencia de la historia original y sus personajes. Mientras lo hagan, tendrán en mi un fan.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s