Cómo hacer una película de zombies

Por Gretchen García

El zombi me proyecta, proyecta mis afectos, mis discursos, sirve de pantalla para extender esa especularidad insoportable del ser humano. 

Fernández Gonzalo

Este artículo no pretende ahondar en la filosofía del zombie y su metáfora social. Todos sabemos que desde una una perspectiva filosófico antropológica, el zombi representa al ser humano despojado de sus emociones, de sus cualidades como ser social y cultural dentro de una sociedad capitalista que lo obliga a una vivencia monótoma. El zombi es, por lo tanto, un estado anímico del vacíos de una sociedad y sus insatisfacciones.

Fotograma de The Walking Dead

Películas iniciales como White zombie (1932) de Victor Halperin, basada en el ensayo científico The Magic Island (1929) de William Seabrok inauguran el personaje cinematográfico desde la inspiración del vudú haitiano. Con Night of the Living Dead (1968) y Dawn of the Dead (1978) de George Romero se abre paso al zombi de masas, irracional y hambriento; consolidando así el género que marcaría por varias décadas hasta la llegada de 28 Days Later y el comic The Walking Dead. Atrás quedo el zombie lento, objeto de humor y sátira cultural para convertirse en un pretexto para representar lo visceral, violento y salvaje.

No cabe duda que la temática es una de las favoritas, más si es en un escenario post apocalíptico. Lo que nos lleva a la primera pregunta: ¿Por qué entusiasma el apocalipsis zombie?

El ser humano, independientemente de la trascendencia del momento histórico que viva, experimenta la creencia de ser el centro del universo, de vivir en una época especial y única; lo que vendría a significar la sucesión de una serie de acontecimientos, obligadamente espectaculares e insólitos que pudieran desencadenar un fin catastrófico.

El psicólogo Hans Selye deduce que el ser humano necesita el estrés. Según esta hipótesis, con el estrés el organismo crea mecanismos de defensa para contraponerse a una situación ambiental o emocional que el cuerpo y la mente perciben como amenazante. La televisión y el cine, particularmente el género dramático, de terror y de catástrofe proporcionan este tipo de estrés.

Imagen tomada de Internet. Créditos al autor.

Una sólida situación dramática, que produzca emociones fuertes en el espectador tales como miedo y ansiedad, logra sus propósitos como material audiovisual. Estudios recientes sobre los géneros de terror y catastrófico afirman que son los formatos de mayor carga emocional. Estos géneros cobran más fuerza en nuestros días ante el desarrollo alcanzado por las nuevas tecnologías y la posibilidad de lograr más realismo con los efectos especiales.

No se niega que tras todas las acciones se muestra a plenitud una dosis de violencia y desagrado. A pesar de ser un género con una visión fatalista, resulta atractivo a un amplio público. Para algunos es el ideal de un mundo caótico sin leyes que pone fin a una sociedad burocratizada, nihilista, consumista y letárgica; y, el zombie, una criatura que se esta desprovista de rasgos sociales y que, en fin, está muerto, es el blanco perfecto para manifestar y expulsar todos los impulsos reprimidos. Ante la monotonía de la vida, el día tras día igual; la amenaza apocalíptica zombie parece ser un reto, una oportunidad a lo diferente y a no estar sujetos por leyes.

El videojuego de temática zombie es uno de los más populares. Imagen tomada de Internet

¿Por qué hacer una película de zombie?

Primero que nada suelen ser taquilleras, promete una amplia audiencia y, lo más importante, no necesita un gran guion porque la propia metáfora antropológica, cultural y social del zombie basta para disimular la calidad del libreto.

Mientras el público siga teniendo interés por las historias de zombis y su figura esta continuará siendo explotada desde el ámbito cinematográfico, literario o del videojuego. Además la figura del no muerto es de carácter universal, lo que le hace fácilmente adaptable a cualquier país.

Lo más importante en una producción de zombie es Maquillaje y Edición. Por supuesto, esto no significa que sea fácil su realización y que cualquiera puede ser el próximo George Romero. De hecho es una de las producciones más complejas en cuanto realización. Más aun, en nuestros días con una teleaudiencia exigente con los efectos especiales y la representación realista y visceral.

¿Cómo es la grabación?

Se había mencionado que este tipo de producciones no necesita un gran guion para ser exitosa. Ello se demuestra con casi cualquier éxitos serializado y cinéfilo que nos pase por la mente. Incluyendo sí, The Walking Dead. Lo que sucede con esta serie, es que disfraza un guion bastante normalito con muy buenos personajes. Lo que hace tan emocionante los mayores éxitos de este subgénero, no son los zombis, sino los humanos -vivos- y su constante evolución y exposición al peligro. Por tanto, un buen guion descansa en buenos personajes.

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No necesitas explicar el origen del virus, no hay necesidad de ser creíbles o científicos ni siquiera ser originales con el mito. Otro punto a favor es la presión por la supervivencia. El espectador tiene que sentir que ni siquiera su protagonista está exento de ser salvado. Cualquiera puede morir, infestarse o ser corrompido en nombre de la supervivencia del más fuerte.

Luego de un exhaustivo viaje de casting, desglose de guion, planificación de presupuesto, selección de personal, ensayos, etc. llegamos a la parte más emocionante para la mayoría: la filmación.

Antes de emprender esta aventura hay que estar consciente de que rodar cada día lleva mínimo 12 horas. Los primeros en empezar son los que preparan el set y el personal de maquillaje.

Comencemos hablando de un aspecto crucial: La locación. Usualmente rentar un espacio puede costar varios miles de dólares, más si es en la ciudad y aun más si pretendes tenerlo vacío. Al fin y al cabo ¿Qué es una película post-apocalíptica sin su ambiente desolado y abandonado?

Fotograma de The Walking Dead. Antes y Después de la Edición

Es importante recurrir a una gama de colores neutros y grises. Así, está en correspondencia al estado anímico de la película y la filosofía zombie; puesto que hablamos de una producción de género terror y no de un musical de adolescentes zombie de Disney.

La iluminación debe corresponderse a la tensión dramática. Mostrar el cansancio de una caminata funciona con el intenso sol; para intensificar el miedo y la claustrofobia ante la amenaza de los muertos caminantes nada mejor que reducir los focos y acentuar la gama de grises. Asimismo, la sangre, en su color tierra, debe destacar; los colores grisáceos, verde y tierra juegan acentúan la piel del muerto y contrastan al personaje vivo.

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Pasemos a uno de los aspectos más importante en este tipo de producción: el Maquillaje. Los personajes vivos solo necesitan media hora o a lo sumo una. Peor crear un rostro zombie puede llevar alrededor de 2 horas de maquillaje o más si hay detalles específicos, como la ausencia de nariz, ojo, quemaduras, etc. Pintura gris, pelo graso y huesos visibles no es suficiente. Para un buen maquillaje necesitas un conocimiento de anatomía y medicina forense. Es decir, saber que aspecto tiene un cuerpo al estar enterrado en tierra o en un pozo de agua, etc.

Se recomienda usar zombie con caras largas para incitar mas miedo, aunque los niños son igual de efectivos ¿A saber por qué? Para crear más repugnancia se optan por actores gordos o personas de la Tercera Edad.

Los rostros largos y cuerpos delgados suelen ser usuales en este tipo de representaciones. Se toman moldes de los actores y se crean a su medida: implantes, pelucas, prótesis, dentaduras y una cobertura que simula la piel que vemos en la película o serie. Se complementan con lentes de contactos que cubren casi todo el ojo.

Para lograr el aspecto de suciedad en el pelo se recurre a cera o acondicionador. La base de piel es blanco o gris, a las que se agregan pigmentos amarillos, verde, negros y rojos. Sumamos la ropa andrajosa que se puede ensuciar con tierra, talco o arena.

Fotograma de The Walking Dead

Pero no termina aquí. Es necesario tener a mano utilerías como cabezas, órganos y partes del cuerpos, para cuando los zombie son despedazados o simplemente con fines de decoración. Algunas producciones incluso optan por comprar órganos de animales, como cerdo, para el set a fin de lograr más realismo. Y aunque al ver una película no podemos sentir olor es fácil engañar nuestra mente al ver miles de moscas y gusanos alrededor de sangre y vísceras. Lo que aporta aun mas realismo a lo que se visiona y acentúa el carácter repugnante y terrorífico de la película o la serie. El maquillaje de zombis, combinado con insectos y gusanos reales, generan una experiencia angustiante.

Después de algunos u otros detalles de puesta tradicionales, pasamos a las actuaciones. En general, hoy en día se exige a los actores de zombie que tengan cierto talento acrobático a fin de lograr poses con el cuerpo de aspecto aparentemente fracturado o simplemente hacer a los muertos caminante más fuertes. Los zombie deben hacer un sonido ronco casi animal, y casi es la palabra clave. Se trata de una voz ronca, gastada y sin gesticular.

Fotograma de The Walking Dead

Una buena producción zombie no puede estar exenta de la tecnología CGI (Imagen Generada por Computadora). Es comprensible ya que este tipo de película debe recurrir a muertes violentas. Esto nos lleva a la postproducción y los efectos especiales. Aunque cueste creerlo es la etapa que lleva más tiempo y en ocasiones más presupuesto. De ella depende, gran parte, el realismo de la producción. No solo complementa el maquillaje sino que rellena elementos de puesta como la sangre. En muchas ocasiones el trabajo de post-producción sustituye costosos recursos de realización, sobre todo de escenografía.

A veces la escenografía o el maquillaje no es suficiente y las producciones de temática post-apocalíptica requieren la simulación de un mundo desolado y destruido que obligan a los realizadores a recurrir al composting y el CGI. Para ello utilizan los famosos cromas verdes.

The Walking Dead

Asimismo si se pretende recrear ejércitos de zombie se duplican en post-produción y ciertas mutilaciones y aspectos físicos solo se consiguen con el CGI. Si es necesario omitir partes de cuerpo se recurre a un traje azul o verde y luego se trabaja en edición. En la edición, también, se debe marcar un ritmo rápido. En el mundo post apocalipsis todo ocurre en un atisbo y la tensión es constante.

Filmación de The Walking Dead

Ahora, ya tienes todos los elementos básicos para hacer una película de zombie. Fácil ¿no?

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