Titanes de Goya

Algunas influencias del arte europeo en el anime Shingeki no Kyojin: Arquitectura y Goya

Por Gretchen García

Ataque a los Titanes es un recordatorio de que la animación es una técnica capaz de atrapar a cualquier público y convertiste en una autentica obra maestra. Su éxito se debe a una receta combinada de referentes semióticos puestos en función de un discurso crítico a lo político, religioso y social. Por supuesto, una trama cargada de tensión y entresijo y una técnica visual avanzada ayuda, pero, sin lugar a dudas, es la representación de referentes del arte, la religión, la historia y la mitología su mayor atractivo.

Shingeki no Kyojin, cuya traducción literal es Gigantes que avanzan, está dirigida por dirigida por Tetsurō Araki. Es conocida en inglés y español como como Attack on Titan y Ataque a los Titanes. Es una adaptación del manga homónimo escrito por Hajime Isayama. La serie es una ficción post-apocalíptica ambienta en un universo retro-futurista de estilo medieval e incluso steampunk, en el que la raza humana, aparentemente, está casi diezmada y los pocos sobrevivientes se refugian dentro de una civilización construida en torno y dentro de tres murallas.

Diagrama de la organización de las tres murallas (María, Rose y Sina)

El diseño de las murallas, que encierran decenas de ciudades, responde a un plano concéntrico, donde las altas clases y las ciudades más desarrolladas están pues, en el centro tras la muralla más alta. Al igual que en feudalismo y el colonialismo latinoamericano, los más pobres viven en las periferias y el centro de poder , la iglesia, se ubica en el epicentro de esta civilización.

Este diseño urbanistico, tiene una razón de ser. En primer lugar crea una focalización alrededor de un edificio central que tendrá un significado dentro de la civilización y, por tanto dentro de la trama. Este tipo de plano era ampliamente usado en el occidente medieval, principalmente en Alemania. A ello suma que su diseño guarda mucha similitud con una edificación icónica en la arquitectura de principios de nuestra era: el Panteón de Agripa. Un templo erigido por Adriano entre 118 y 125 d.c. La edificación se construyó sobre las ruinas de otro templo y estaba dedicado a todos los dioses griegos y más tarde pasó a ser una iglesia. La importancia de este templo es que es el antecedente de la arquitectura renacentista y religiosa.

Plano del Panteón de Agripa

Tradicionalemente un templo es un refugio para los creyentes y la gran civilización amuralla es precisamente esto: un refugio contra un enemigo común. Lo interesante de estas murallas es que son de un diseño liso, sin torres a equis distancia y almenas, como las murallas medievales. En algunos puntos se ve armamento para atacar a los titanes que se acercan a la muralla. 

En punto cardinal de las murallas tenemos «Los Distritos». Estos son poblados Rodeados por una porción de muralla y sirven más que nada como control en caso de que los titanes entren a los muros. A pesar de ser 13 los distritos nombrados hasta ahora, solo se han explorado pocos en la historia. El diseño de estos distritos, asemeja a las naves laterales del Templo de Agripa que ayudan a soportar el peso de la gran Cúpula. Es decir dichos distritos no son más que peones y el primer eslabón de defensa contra el enemigo: los titanes.

Isayama ha revelado que su principal influencia para crear el entorno de los distritos fue el poblado de Nördlingen, en el sur de Alemania y su construcción se remonta a la época medieval. El paisaje que nos brinda esta decorado por sus colores crema en las fachadas y estos tonos naranjas rojizos en los techos a dos aguas. A medida que trascurre la trama se muestran otras ciudades como Stohess. En esta ocasión apreciamos un estilo renacentista, específicamente florentino. La ciudad subterránea por el contrario es mucho más desarrollada y debido a los accidentes topográficos presenta un diseño urbanístico mas irregular.

Fotograma de Shingeki no Kyojin

El enemigo no es más una criatura mitológica de apariencia masculina y asexual, al menos al comienzo. Las criaturas despiertan el terror y no tienen un antecedente claro durante varias temporadas. Pero los humanos no les teme durante un siglo de ciega paz porque las murallas están ahí, y confían en ellas. Luego, como indica nuestro protagonista “la humanidad recibió un triste recordatorio”.

Los titanes llegan y desencadenan el pánico, la desesperación y la impotencia. Ellos tienen un aspecto tomado de una clase de anatomía, similar a los cadáveres, con la mirada vacía, los músculos expuestos o la piel seca. Sus enormes sonrisas beatíficas, potencian su aspecto terrorífico, y los perfectos dientes humanos despiertan más escalofríos que cualquier colmillos o dentadura bestial. Los movimientos del cuerpo son infantiles, torpes y hasta ridículos. Pero es no es casual ya que se complementa con la simplificación de su forma.

En la serie se hace énfasis en la diferencia de tamaños y la impotencia resultante. Pero también que los titanes pueden hacer lo que le plazcan con los humanos: lanzarlos, descuartizarlos, aplastarlos…En efecto no son más que hormigas a sus ojos.

Fotograma de Shingeki no Kyojin

He aquí dos referente cruciales del arte: Saturno devorando a su hijo y El coloso, ambas pinturas de Francisco de Goya. Lo que nos lleva a la afirmación de que Shingeki, no solo está influenciada por el cristianismo, la mitología griega y nórdica, el fascismo, etc. sino también por la historia del arte europea.

Es bien sabido que Francisco de Goya es considerado uno de los grandes maestros de la pintura. Si estilo tan particular lo destacó en una época marcada por el gusto aristocrático y burgués a tal punto que es imposible enmarcarlo en una corriente artística. Goya puso en su arte un rasgo subyacente de naturalismo, realismo y expresionismo con una atmosfera apocalíptica fantasiosa.

El sentimiento de superioridad de los titanes sobre los humanos incluso sobre la propia ciudad, visto en titanes como el acorazado, tiene el mismo efecto sobre el espectador que El coloso de Goya (1808-1812). Por supuesto, el gigante goyiano devendría en representar la guerra civil y su devastación. Los titanes de Isayama en cambio, representan un tópico a conveniencia del espectador: la guerra, la naturaleza, la muerte….

La sensación producida al ver como un titan devora a un humano es tan goyesca, que es difícil no pensar en Saturno devorando a su hijo. Incluso al contemplar el cuadro nuestra mente completa la escena tal y como muestran explícitamente en Shingeki. El cuerpo desembrado poco a poco hasta que no quede mas rastro de él que la sangre.

A la izquierda Fotograma de Shingeki no Kyojin, A la Derecha Detalle de Saturno devorando a su hijo (Francisco de Goya)

Saturno también tiene la mirada vacía, la boca muy abierta mientras devora su presa y su modo de sostener la victima indica fuerza y y salvajismo. Justo como los titanes de Shingeki. El espectador de Goya queda aturdido y hasta boquiabierto, y quien ve Shingeki no puede apartar la vista. Una violencia gratuita, enfermiza que hace gala en exponer la máxima violencia y el arte de lo visceral.

Por más enfermizo que puede sonar de alguna forma Shingeki logra convertir en una obra de arte una escena tan simbólica como una decapitación cuya sangre se convierte en una atractiva lluvia de pétalos rojos . Se trata de la fascinación por lo grotesco. Es que incluso en las secuencias donde relatan los orígenes, las imágenes que pasan guardan un estilo de grabado similar a los realizados por Goya para retratar los horrores de la Guerra Civil.

Se puede apreciar una evolución del arte dentro de la propia trama. Desde pinturas al fresco, en la primera temporada, que nos recuerda a las catacumbas del período paleocristiano hasta los elaborados murales del angel que nos recuerda fugazmente la Capilla Sixtina. Finalmente en las ultimas temporadas se visualiza un estilo apegado a la cultura cyberpunk con referentes del fascismo.

El expresionismo de Goya es una inspiración para formular una estética dramatúrgicamente funcional en la trama de Shingeki. Los contrastes, en las pinturas de Goya, de ambos titanes y la sangre, en un espacio neutro donde priman los grises y colores tierra, logran un efecto de pavor y claustrofobia. Similar a lo que experimentamos con los titanes, quienes igualmente, con su tamaño, diseño y colores resaltan para robar todo el protagonismo a los humanos y las murallas.

Aun a riesgo de llegar al cliché, Shingeki no Kyojin es el gran coloso de la animación. Al igual que el Titán Colosal, este anime sorprendió al espectador medio, alzándose sobre el muro de los estigmas de la animación. Un caso similar a lo experimentó Goya, quien por su estilo y temática sufrió prejuicios y rechazos de la sociedad.

Fotograma de Shingeki no Kyojin

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