En la mente de un Psicópata

La trama se coloca en función de razonar lo que parece ilógico: la mente del asesino, y logra la empatía del espectador por los traumas y problemas que originaron los rasgos psíquicos del protagonista y humanizar al “villano” para colocarlo en el eterno debate conflictivo entre ser o no ser Antiheroe. Para entender el placer de lo sádico hay que adentrarse en la mente del psicópata, la mente del crimen.

Como ser una princesa y no casarse en el intento.

En este caso, la princesa es un personaje que se patenta como una representación de la máxima feminidad. Su cualidad de noble la eleva en rango social al de otras mujeres y a diferencia de la reina posee juventud. Desde los primeros cuentos, la princesa es el epitome de la belleza y la elegancia. Por tanto, es la figura que representa lo que se aspira ser por parte de las niñas.