Érase una vez un hombre, un perro y un robot

El pasado mes de noviembre se estrenó la película Finch, protagonizada por Tom Hank y que deviene en ser un sentimental relato postapocalíptico. La historia de Finch se centra en un superviviente de una catástrofe solar. Al no contar con una estable capa de ozono, la humanidad esta condenada a refugiarse de lo efectos mortales …

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Una distopía consumista o la pasión de WALL-E

WALL-E (2008) es una cinta animada que desprende madurez intelectual, se aparta de convencionalismos temáticos y nos invita a subsanar la sostenibilidad de nuestras costumbres. Dirigido por Andrew Stanton , el filme cosechó excelentes resultados en crítica y taquilla, siendo considerado por muchos especialistas el mejor largometraje de todo el año.

El Elogio del Apocalipsis

A diferencia del cine occidental el Apocalipsis o Post no es un género ni una temática sino un escenario o contexto situación. Por tanto, las temáticas dentro del postapocalipsis y su modo de representación son tan variadas como los géneros del anime. En este sentido persiste una heterogeneidad estética tan variada que sería demasiado complejo encasillarlos en un solo género o subgénero.

El Apocalipsis no es motivo para cambiar. Sobre Daybreak o el mundo gobernado por adolescentes

Una de las estructuras del género post-apcalíptico, especialmente cuando la causa del apocalipsis es tan cercana como en Daybreak, es la pérdida total de la estructura. Si bien en este punto no hay adultos capaces, a simple vista al menos, el control dentro de las tribus no se ha subvertido, no han ocurrido rebeliones ni grandes luchas por el poder. Es una de las más desaprovechadas aristas de la serie. Nadie, exceptuando tal vez su protagonista y el sorpresivo cambio que la mágica imagen de Sam supone en comparación con la realidad intenta arreglar/destrozar las cosas.

El libro de Eli o cómo la fe mueve montañas

Es en este punto donde nos percatamos de los dos verdaderos objetivos que tiene la película. Aquí es donde entendemos porque el Apocalipsis es tan poco importante. Los directores no están intentando narrar una película sobre las consecuencias del fin del mundo, sino vendernos un western moderno en el que protagonista no tenga que vestirse de vaquero, pero manteniendo los demás elementos.

El post apocalipsis, una válvula de escape.

La supervivencia entre las ruinas es difícil como mínimo, la cotidianeidad el problema fundamental y todo el escenario inundado de una nostalgia por las grandezas de un pasado, en el que algunos ya ni siquiera creerán.