Los riesgos de la reiteración. Las sagas distópicas y sus fracasos en el cine.

El fin del mundo y las sociedades posteriores han sido temas recurrentes, pero usualmente para un público más maduro que el adolescente, con un mensaje que no va sobre la épica de la nueva sociedad y la lucha por un lugar de pertenencia, notable excepción quizás en Planet of the Apes, sino en la llamada de atención que los riesgos y explotación desmedida de los recursos suponen.

Titanes de Goya

El expresionismo de Goya es una inspiración para formular una estética dramatúrgicamente funcional en la trama de Shingeki. Los contrastes, en las pinturas de Goya, de ambos titanes y la sangre, en un espacio neutro donde priman los grises y colores tierra, logran un efecto de pavor y claustrofobia. Similar a lo que experimentamos con los titanes, quienes igualmente, con su tamaño, diseño y colores resaltan para robar todo el protagonismo a los humanos y las murallas.

Cuando el mundo acabe, refúgiate en la religión. Sobre Shingeki no Kyojin y las referencias bíblicas.

Shingeki… está cargada de simbología. Uno de las aristas más interesantes para su análisis es precisamente esta. En Shingeki… nada es aleatorio, nada es dejado al azar y son cientos los puntos que beben directamente de la tradición cristiana. Para este texto, se propone no solo un análisis general del tratamiento e implicación de la religión, sino que además se realizará una exhaustiva deconstrucción del episodio uno del anime (La caída de Shinganshina. Parte 1)

Querido Evan Hansen

Por Gretchen García Querido Evan Hansen es la última película musical dirigida por Stephen Chbosky (Wonder y Las ventajas de ser un marginado) a partir de un guión de Steven Levenson, ganador de un Tony por la obra teatral homónima de la que se basa, misma que fue nominada a nueve Premios Tony ganando seis … Sigue leyendo Querido Evan Hansen

La adaptación cinematográfica. Entre el mito y lo prohibido.

Todo gira en torno a la difusa dicotomía fiel/infiel en torno a la adaptación cinematográfica que tanto debate abre entre públicos y especialistas. En esta línea Bazin plantea dos cuestiones: Funcionalidad y Originalidad.

Tokyo Blue y la melodía incompleta.

Atrapar el lirismo y el aderezo de Haruki Murakami no es tarea sencilla. Su novela mas representativa fue llevada a la pantalla por el director vietnamita Anh Hung Tran en el año 2011 en Japón.

Romances de fantasía. El amor no siempre es puro.

Incluso cuando el romance no es el centro de la historia, ni está pensando para un público femenino (enfoque principal del género romántico en la literatura), aparece en cientos de producciones pertenecientes a otros géneros como una subtrama. Es que, incluso tras la más épica de las batallas, el joven héroe (o heroína) necesita de alguien que lo espere en casa o salga a la lucha con él. Los sacrificios se hacen en nombre del amor y se recurre a cualquier estrategia para mantener a la persona amada a salvo.

Una taquilla en el armario. Orgullo y Prejuicio en el cine gay

En la historia de cine no faltan las producciones sobre la homofobia, el SIDA, la curiosidad sexual o las amistades sospechosas. Es válido decir que existen producciones sobresaliente, dígase Philadelphia / Filadelfia (1993), Maurice (1987), Midnight Express / El expreso de medianoche (1978), Espartaco (1960), La calumnia (1961), etc. Desde luego, hitos de la historia del cine.

El duque y yo

Daphne, la mayor de las hijas Bridgerton, la joya de la temporada, que desea un amor y una familia como la de sus padres; y Simón, el duque que quiere poner fin a su estirpe como parte de una venganza contra su muerto padre. La historia transcurre mientras ambos realizan un extraño cortejo, que entremezcla elementos eróticos en danzas y salidas a pasear.

Estereotipos en el cine romántico ¿Qué tanto nos afecta?

Todas tratan sobre un “chico malo” que conoce a una “chica buena”, se enamoran, ella intenta cambiarlo y él finalmente lo hace porque la ama. Sí, pero al final, muy al final, después de que el grado de toxicidad en la pareja casi llega al nivel Chernóbil.