Falcon and the Winter Soldier: el legado del Capitán América

El John Walker de Russell toma un camino mucho más oscuro y pone sobre escena una versión del Capitán América muy diferente y más humana de la que estamos acostumbrados. Steve no tiene grandes traumas de su participación en la Segunda Guerra Mundial. Walker, es más imprevisible (aunque el espectador sabe que si lo odia es porque algo sucederá y terminará siendo el villano), presenta señales claras de estrés postraumático como héroe de guerra en Afganistán. Wyatt Russell hace una excelente interpretación como otro héroe manipulable de los que están en el poder.

Capitán América: un símbolo americano.

Steve Rogers siempre ha tenido un espíritu noble y honesto, intolerante frente a las injusticias y los abusos de poder. Desde siempre ha sido débil y pequeño, que ha aprendido en su propia piel lo que es la verdadera fuerza, y se comprometió a proteger a las personas indefensas, a riesgo de su propia vida. A pesar de ser transformado en un ser humano perfecto por el Suero del Súper Soldado, mantuvo su espíritu y carácter original, a menudo resulta torpe y tímido, incluso en su nueva forma. En el siglo 21, Rogers pareció cambiar un poco desde su despertar, convirtiéndose en algo cansado de este nuevo tiempo, pero aún parecía conservar el mismo idealismo que tenía en la década de 1940. Debido a sus hazañas del pasado, Rogers tuvo naturalmente una cierta cantidad de respeto dado a él, a pesar de que no se veía por ello.