Un Óscar sin claroscuro

Las críticas estuvieron sobre lo positivo, se llevó dos premios Independent Spirit y nominaciones para los Globos de Oro, el Sindicato de actores, los BAFTA y otros de similar importancia, con Negga presente en ellas en su rol de actriz de reparto. La Academia de Hollywood, dueña de otorgar el tan ansiado premio que cierra la temporada, no la consideró para ninguna de sus categorías ¿motivos?

El Desencanto de los Oscar de la Animación  

A lo largo de los años se hace difícil no notar una preferencia de la Academia por Disney y Pixar. No se pretende desvalorizar sus producciones, son grandes películas con aportes, entretenidas y algunas con valor artísticos que merecieron el reconocimiento. Pero no siempre dan en la diana

Respect: grandes ambiciones que quedaron en poco.

En la cinta, Franklin lucha no solo por abrirse paso en el mundo de la música, sino también con los prejuicios inherentes a la raza y al ser mujer. Es, probablemente, de los aspectos tratados de mejor manera. La violencia que sufren su casa, psicológica y de poder con su padre y física posteriormente en su matrimonio, muestran a una mujer de fortaleza increíble, que supo sobreponerse a todo, incluso la envidia de sus hermanas, para ser la mejor.

De vuelta al ataúd

El vampiro del siglo XXI dista tanto de su homologo del siglo XX que no sabemos si es el mismo. El romance paranormal influyó en el cambio de su representación y la decadencia del mito.

Miyazaki bajo la lupa

En cierto modo, esta es la esencia Miyazaki, las historias se vuelven excusas en función de transmitir un mensaje. Excusas bien contadas y bellamente estructuradas, con una animación exquisita, pero excusas a la larga, donde San y Ashitaka, protagonistas de La Princesa Mononoke son solo un vehículo para hablar de las consecuencias de la guerra y la contaminación. Para Miyazaki hay una cosa clara, si bien el mensaje es importante, este no puede, en ningún momento, alejarse de la forma y ambos tienen que ser explotados de un modo inteligente.

Analizando la «mega» dirección artística de Mulán (2020)

Tampoco faltaron los errores en la puesta artística respecto a la historia y el arte chino, tema central de esta crítica. Los creadores de la película revelaron en conferencias de prensas que sí se realizó un profundo trabajo de investigación y, si bien, ya no encontramos las geishas de su versión pasada, no dejan de ser evidente algunos baches a la hora de la puesta. En esta ocasión, su principal error no fue la representación de lo chino, sino su contextualización en la trama en tiempo-espacio y su representación desde la mirada de lo occidental.