Chip ‘n Dale, un golpe directo a la nostalgia

Chip creció, busco un trabajo estándar en una oficina de seguros, pero Dale se quedo estancado en el tiempo, intentando revivir una carrera inexistente, tras proyectos fallidos, incluyendo una parodia de 007.

El Desencanto de los Oscar de la Animación  

A lo largo de los años se hace difícil no notar una preferencia de la Academia por Disney y Pixar. No se pretende desvalorizar sus producciones, son grandes películas con aportes, entretenidas y algunas con valor artísticos que merecieron el reconocimiento. Pero no siempre dan en la diana

Grecia es solo una excusa.

Es entonces que vemos el pensamiento posmoderno trasladado a la pequeña pantalla. Son todas situaciones de la posmodernidad. En la modernidad, Cassandra no sería rebelde, estaría feliz en el rol impuesto y prestaría atención a las atenciones de Ícaro (tal vez). Esta misma concepción de disfruta de la vida, lleva a Hércules, ahora si en la cinta, a rechazar la inmortalidad y su regreso al Olimpo, pese a ser su motivación principal, a cambio de conservar a su lado a Megara

Referentes de altura en la animación “infantil” Pixar y el pesimismo de Schopenhauer

Después de un visionado detenido del filme, sobre todo en lo relativo a 22 y su condición de nonato perenne, un filósofo y su sistema de pensamiento se descubren influencia indudable. Arthur Schopenhauer (1788 – 1860) es considerado como una de las cumbres del idealismo occidental. Fungió, además, de enlace cultural hacia la filosofía del Oriente, máxime en lo referido al budismo y taoísmo. Resulta también proverbial su militancia en favor de los derechos animales, equiparados, a su juicio, con los humanos. A pesar de esta amplitud e intensidad temáticas, el apartado intelectual de Schopenhauer que mejor ha sorteado los embates temporales es su hondo pesimismo, prefiguración de las corrientes existencialistas que lo sucederán.

Un intento aparentemente desesperado. De Blancanieves y los siete enanos

La problemática de género aparece en esta película como otra arista crucial, sobre todo alrededor de la figura de Blancanieves; una vez más tributando al fundamentalismo del sistema valorativo tradicional burgués, y en general al falocentrismo de la sociedad norteamericana de los años 30’s. Si bien los 20’s mostraron un rostro más atrevido a través del jazz y la moda, la Gran Depresión obligó a las féminas que tuvieran trabajo remunerado a regresar a sus hogares para que los hombres desempleados tuviesen un puesto. Un afianzamiento de la dinámica del par hombre/mujer se convierte entonces en el objetivo de la estrategia de Disney, respondiendo al conservadurismo que le interesa. De ahí que Blancanieves sea feliz en el rol de ama de casa, y no despierte otro tipo de intereses más allá de saber coser, cocinar, barrer y lavar; un registro que parece suficiente. El estereotipo de mujer explayado en la película, a través de la princesa, se construye desde la prueba de utilidad, la delicadeza, la pasividad, la ingenuidad, la belleza, el recato. La noción de lo que es la mujer tiene una imagen bastante definida y constreñida.

Oda a las penumbras discursivas de Disney

El personaje de Pocahontas está doblemente condicionado; en primer lugar, por el hecho de ser mujer, y en segundo, por ser indígena, rasgo que se representa en la película como una raza salvaje e incivilizada a través de la visión de los europeos. El personaje protagónico se encuentra en una compleja disyuntiva por los constructos culturales bajo los que ha crecido. La supuesta “superioridad” de la cultura europea sobre la amerindia ha propiciado actitudes de rechazo hacia el extranjero, visto como un horrendo depredador que viene a destruir las tradiciones.

Mulan: Honor, China y Occidente.

Uno de los elementos de mayor importancia a lo largo de la cinta es la superstición. Es el grillo de “la suerte” de la abuela el que mete a Mulan en líos con la casamentera. Los ancestros, que son presentados como personajes visibles, envían a Mushu tras ella y es él el que desencadena la serie de eventos que causan que sea finalmente descubierta. Esta religiosidad suele estar asociada a los pueblos asiáticos, que suelen vivir sus religiones (budismo, sintoísmo y corrientes como el confucionismo) como una parte importante de la vida y suelen tener los ancestros, sus enseñanzas y su honor como un motivo de respeto. Por supuesto, en este caso está pasado por un filtro occidentalizante que permea no solo la concepción de la misma, sino que, y remitiéndome al final de la película, los mismos celebran el regreso de Mulan trayendo honor a la familia con música occidental y coloridos y motivos que no se asocian con las festividades chinas.

Lo innecesario de un live action.

De manera general, intenta mantener la esencia original. Preserva el corte musical, a diferencia de Mulan que elimina las canciones por completo y las sustituye por penosas referencias. Realiza los cambios necesarios en la letra de Arabian nights (Noches en Arabia), para eliminar el racismo y prejuicio inherente. Las interacciones entre Jazmine y Aladdin son más realistas y con mayor frecuencia. Además, para equiparar la importancia de ambos protagonistas se agrega una canción de presentación de Jazmine como complemento del momento sonoro del descubrimiento de Aladdin de su inutilidad; ambos temas son consecuencia directa de su encuentro y terminan por definirlos

Masculinidad al descubierto. Construcción de personajes masculinos en la película animada de La Bella y la Bestia.

Históricamente en el cine, y particularmente en Disney, la masculinidad y feminidad se presentan como un binomio en el que el poder, la acción y la virilidad se contraponen a la inferioridad, pasividad y fragilidad. Los iconos más recordados y sexualizados en la cultura popular responden a un modelo de masculinidad fuerte, con mucha seguridad y narcisismo, en los que sobre enfatizan su heterosexualidad. Esta cualidad es importante porque para la tradición cinéfila, sobre todo animada, un hombre con gestos femeninos es homosexual, uno de complexión delgaducha y gafas es intelectual y el sobrepeso se asocia al humorista, de modo que todos los estereotipos están sujetos a clichés sociales e históricos. No cabe duda que, en las animaciones de Disney centradas en princesas, la representación femenina está sujeta a un discurso patriarcal que la somete a un estatus de sumisión. Son pocos y ofensivos los arquetipos femeninos que encontramos en Disney. En cambio, la representación masculina es mucho más variada; entre las que destaca el personaje del príncipe encantador o azul.

Analizando la «mega» dirección artística de Mulán (2020)

Tampoco faltaron los errores en la puesta artística respecto a la historia y el arte chino, tema central de esta crítica. Los creadores de la película revelaron en conferencias de prensas que sí se realizó un profundo trabajo de investigación y, si bien, ya no encontramos las geishas de su versión pasada, no dejan de ser evidente algunos baches a la hora de la puesta. En esta ocasión, su principal error no fue la representación de lo chino, sino su contextualización en la trama en tiempo-espacio y su representación desde la mirada de lo occidental.