Hay cine más allá de Hollywood: la animación queer fuera de Estados Unidos.

Muchas son las facetas que el yaoi y el yuri abarca, desde la típica historia de descubrimiento de la propia sexualidad, con las luchas intrínsecas que trae consigo y la aceptación o no de la familia, como en el caso de las series ambientadas en el mismo universo Challengers y Koisuru Bokun, teniendo la segunda dos OVAS (Original Video Animation) o sea, una producción audiovisual animada.

Ideología contra mercado: el caso Disney

Disney traduce entonces un desprecio casi total por los villanos, que carecen de matices y de características redentoras, a la vez que se valen de burlas y supuestas inspiraciones en miembros de la comunidad LGTBQ+ en sus representaciones. Más que dar cabida a todos los estratos de la sociedad en sus cintas, la casa del ratón se nutre, a modo de burla, de las llamadas minorías, mostrando un nulo respeto por las tradiciones y culturas que no le son afines, con la excepción de Hermano Oso y Lilo & Stitch.

Chip ‘n Dale, un golpe directo a la nostalgia

Chip creció, busco un trabajo estándar en una oficina de seguros, pero Dale se quedo estancado en el tiempo, intentando revivir una carrera inexistente, tras proyectos fallidos, incluyendo una parodia de 007.

El Desencanto de los Oscar de la Animación  

A lo largo de los años se hace difícil no notar una preferencia de la Academia por Disney y Pixar. No se pretende desvalorizar sus producciones, son grandes películas con aportes, entretenidas y algunas con valor artísticos que merecieron el reconocimiento. Pero no siempre dan en la diana

Grecia es solo una excusa.

Es entonces que vemos el pensamiento posmoderno trasladado a la pequeña pantalla. Son todas situaciones de la posmodernidad. En la modernidad, Cassandra no sería rebelde, estaría feliz en el rol impuesto y prestaría atención a las atenciones de Ícaro (tal vez). Esta misma concepción de disfruta de la vida, lleva a Hércules, ahora si en la cinta, a rechazar la inmortalidad y su regreso al Olimpo, pese a ser su motivación principal, a cambio de conservar a su lado a Megara

Referentes de altura en la animación “infantil” Pixar y el pesimismo de Schopenhauer

Después de un visionado detenido del filme, sobre todo en lo relativo a 22 y su condición de nonato perenne, un filósofo y su sistema de pensamiento se descubren influencia indudable. Arthur Schopenhauer (1788 – 1860) es considerado como una de las cumbres del idealismo occidental. Fungió, además, de enlace cultural hacia la filosofía del Oriente, máxime en lo referido al budismo y taoísmo. Resulta también proverbial su militancia en favor de los derechos animales, equiparados, a su juicio, con los humanos. A pesar de esta amplitud e intensidad temáticas, el apartado intelectual de Schopenhauer que mejor ha sorteado los embates temporales es su hondo pesimismo, prefiguración de las corrientes existencialistas que lo sucederán.

Un intento aparentemente desesperado. De Blancanieves y los siete enanos

La problemática de género aparece en esta película como otra arista crucial, sobre todo alrededor de la figura de Blancanieves; una vez más tributando al fundamentalismo del sistema valorativo tradicional burgués, y en general al falocentrismo de la sociedad norteamericana de los años 30’s. Si bien los 20’s mostraron un rostro más atrevido a través del jazz y la moda, la Gran Depresión obligó a las féminas que tuvieran trabajo remunerado a regresar a sus hogares para que los hombres desempleados tuviesen un puesto. Un afianzamiento de la dinámica del par hombre/mujer se convierte entonces en el objetivo de la estrategia de Disney, respondiendo al conservadurismo que le interesa. De ahí que Blancanieves sea feliz en el rol de ama de casa, y no despierte otro tipo de intereses más allá de saber coser, cocinar, barrer y lavar; un registro que parece suficiente. El estereotipo de mujer explayado en la película, a través de la princesa, se construye desde la prueba de utilidad, la delicadeza, la pasividad, la ingenuidad, la belleza, el recato. La noción de lo que es la mujer tiene una imagen bastante definida y constreñida.

Oda a las penumbras discursivas de Disney

El personaje de Pocahontas está doblemente condicionado; en primer lugar, por el hecho de ser mujer, y en segundo, por ser indígena, rasgo que se representa en la película como una raza salvaje e incivilizada a través de la visión de los europeos. El personaje protagónico se encuentra en una compleja disyuntiva por los constructos culturales bajo los que ha crecido. La supuesta “superioridad” de la cultura europea sobre la amerindia ha propiciado actitudes de rechazo hacia el extranjero, visto como un horrendo depredador que viene a destruir las tradiciones.

Mulan: Honor, China y Occidente.

Uno de los elementos de mayor importancia a lo largo de la cinta es la superstición. Es el grillo de “la suerte” de la abuela el que mete a Mulan en líos con la casamentera. Los ancestros, que son presentados como personajes visibles, envían a Mushu tras ella y es él el que desencadena la serie de eventos que causan que sea finalmente descubierta. Esta religiosidad suele estar asociada a los pueblos asiáticos, que suelen vivir sus religiones (budismo, sintoísmo y corrientes como el confucionismo) como una parte importante de la vida y suelen tener los ancestros, sus enseñanzas y su honor como un motivo de respeto. Por supuesto, en este caso está pasado por un filtro occidentalizante que permea no solo la concepción de la misma, sino que, y remitiéndome al final de la película, los mismos celebran el regreso de Mulan trayendo honor a la familia con música occidental y coloridos y motivos que no se asocian con las festividades chinas.

Lo innecesario de un live action.

De manera general, intenta mantener la esencia original. Preserva el corte musical, a diferencia de Mulan que elimina las canciones por completo y las sustituye por penosas referencias. Realiza los cambios necesarios en la letra de Arabian nights (Noches en Arabia), para eliminar el racismo y prejuicio inherente. Las interacciones entre Jazmine y Aladdin son más realistas y con mayor frecuencia. Además, para equiparar la importancia de ambos protagonistas se agrega una canción de presentación de Jazmine como complemento del momento sonoro del descubrimiento de Aladdin de su inutilidad; ambos temas son consecuencia directa de su encuentro y terminan por definirlos