En la mente de un Psicópata

La trama se coloca en función de razonar lo que parece ilógico: la mente del asesino, y logra la empatía del espectador por los traumas y problemas que originaron los rasgos psíquicos del protagonista y humanizar al “villano” para colocarlo en el eterno debate conflictivo entre ser o no ser Antiheroe. Para entender el placer de lo sádico hay que adentrarse en la mente del psicópata, la mente del crimen.

Días después del mañana

Se interpreta así el Apocalipsis como un proceso de cambio, una catarsis necesaria para la civilización (Occidental) y la reivindicación de lo significa ser humano. Nada más elocuente y cotton candy que narrar una historia donde millones mueren y solo la ley del más fuerte, salva al hombre. Los acicates metafóricos quedan entonces a las recepciones de cada individuo y los discursos culturales imperantes… o simplemente convertir la destrucción en una obra de arte.