Como entender la posmodernidad según Deadpool

Siguiendo esta línea, en Deadpool, ni el director ni el guionista controlan la trama de la película ni mucho menos al personaje. Es más, ni siquiera dirigen la historia o la línea de acción. Tampoco nuestro protagonista construye o sigue algún metarrelato. No tiene motivación política, religiosa o moral. Busca su venganza, su propia justicia y sentir placer. Además, tanto el ritmo como la narrativa depende enteramente de Wade.

Tres fases para una historia

Quizás por ello, acostumbrados a la moral kantiana del personaje de Tobey, el Spiderman de Andrew es tan difícil de recepcionar. Tenemos entonces un Peter con un sentido del deber tan laxo y cuyas motivaciones para ser un superhéroes queda en segundo a plano a su vida íntima, social y romántica. Incluso la primera secuencia se centra en el fallecimiento de su padre, elemento casi insignificante para la narrativa de los cómics. Mostrar al increíble Spiderman no es tan interesante como hacer más visual la química con su interés romántico, que en esta ocasión no es Mary Jane. Hablamos, por tanto, de una representación aristotélica donde la búsqueda de la verdad, del yo y la superación personal y romántica desliga el sentido del deber como superhéroe.

Falcon and the Winter Soldier: el legado del Capitán América

El John Walker de Russell toma un camino mucho más oscuro y pone sobre escena una versión del Capitán América muy diferente y más humana de la que estamos acostumbrados. Steve no tiene grandes traumas de su participación en la Segunda Guerra Mundial. Walker, es más imprevisible (aunque el espectador sabe que si lo odia es porque algo sucederá y terminará siendo el villano), presenta señales claras de estrés postraumático como héroe de guerra en Afganistán. Wyatt Russell hace una excelente interpretación como otro héroe manipulable de los que están en el poder.

WandaVision: ¿una tragedia de situación o una comedia de lo absurdo?

A su vez, a medida que la historia avanza y su mundo perfecto se va destruyendo, Wanda va sufriendo un desequilibro mental cada vez mayor. La perspectiva de un Vision muerto y la reaparición/sustitución de su gemelo denotan su desconsuelo. El duelo, distinto para cada persona, parece ser la causa que la lleva a, usando sus poderes de forma voluntaria o involuntaria, crear una nueva realidad. Va más allá del aislarse en su mente y construir una fantasía de no aceptación. Convierte en simples marionetas, o quizás actores, a los habitantes de un pueblo, aunque no todos, solo aquellos que cumplen una función y encajan en roles arquetípicos.

Las listas de Marvel y los «simplemente humanos». (Un paréntesis para que no se distraiga la moral).

Lo que da la impresión de que el universo Marvel existe porque la sociedad necesita superhéroes para vencer a sus enemigos. Las personas ya no pueden valerse de su humanidad o de su razón, o de sus virtudes, sino que necesitan de algo menos humano (más de otro planeta), para vencer al mal. Se traduce valores en poderes, y la razón en irracionales fuerzas. Incluso cuando el superhéroe muestre sus valores y use el raciocinio para ganar sus batallas, lo que se queda grabado en el espectador no es su inteligencia, o sus valores, sino la magnitud de su poder. Es por ello que existen listas que ordenan a los héroes por sus poderes. Así vemos, como los poderes y los valores morales aparecen imbricados desde la espectacular estética cinematográfica de Marvel, de modo que la humanidad tiene superhéroes a falta de superhombres2.

Capitana Marvel: una fórmula muy alejada del éxito

Brie Larson es una excelente actriz, directora, guionista y cantante estadounidense, ganadores de varios reconocimientos y protagonista de éxitos de taquilla relevantes como La habitación, Scott Pilgrim y Kong. Pero el simple hecho de ser Capitana Marvel una película con un guion carente de una intención real, podemos decir que Larson estuvo ausente y distó mucho de parecer ese personaje empoderado que debía transmitir esta entrega.

De villana a héroe.

Este personaje apareció por primera vez en el número 52 de Tales of Suspense, publicado en abril de 1964. Creada e ideada por Stan Lee (y dibujada por Don Heck), Natalia Alianovna Romanova, que es su nombre original y completo, era una agente rusa secreta entrenada en la Habitación Roja con su programa «Viuda Negra», donde se «creaban» y formaban a mujeres espía, entrenadas (y medicadas para mejorar sus habilidades) con el objetivo de servir a la URSS.

Mujeres en Marvel ¿Igualdad, empoderamiento o el intento de parecerlo?

Los números nunca mienten y en ellos podemos ver que, hasta que se estrenó Capitana Marvel en 2019, la fémina que más tiempo había pasado en pantalla en un filme fue Gamora en Guardianes de la Galaxia con unos 31 minutos de los 120 que dura el metraje. A nivel de película la más representada había sido Pantera negra con un 40,29% del total de sus personajes, sin embargo las mujeres que más aparecen son Nakia y Shuri con 16 y 14 minutos, respectivamente.

Capitán América: un símbolo americano.

Steve Rogers siempre ha tenido un espíritu noble y honesto, intolerante frente a las injusticias y los abusos de poder. Desde siempre ha sido débil y pequeño, que ha aprendido en su propia piel lo que es la verdadera fuerza, y se comprometió a proteger a las personas indefensas, a riesgo de su propia vida. A pesar de ser transformado en un ser humano perfecto por el Suero del Súper Soldado, mantuvo su espíritu y carácter original, a menudo resulta torpe y tímido, incluso en su nueva forma. En el siglo 21, Rogers pareció cambiar un poco desde su despertar, convirtiéndose en algo cansado de este nuevo tiempo, pero aún parecía conservar el mismo idealismo que tenía en la década de 1940. Debido a sus hazañas del pasado, Rogers tuvo naturalmente una cierta cantidad de respeto dado a él, a pesar de que no se veía por ello.

EndGame: ¿fin o comienzo de una era?

Si analizamos fríamente la cinta en cuestión, veremos un marcado cierre evolutivo de sus personajes. Sin dudas, Tony Stark, o Iron Man, fue quien más evidenció su madurez a lo largo de la saga. En las primeras entregas nos topamos con un descarado millonario armamentista, mimado hasta el hastío, con una obsesión (cuasi fetichista) por la tecnología.